Alquimia


Alquimia

de Clotilde Tambroni

No siempre te extrañas.
A veces conoces el exacto sentido,
la fórmula aquella escondida,
que obtuvo Cagliostro,
robó Paracelso y cinceló Cellini.
No siempre preguntas.
Miras, perfilas y grabas,
fija la mirada en ese mismo centro
-donde convergemos-
y yergues enigmas resueltos,
caducas incógnitas,
misterios sin clave.
Todo transparece, nada queda oculto.
La ternura es un universo que se sobrentiende.