"La Virtuosa"

(Por Jonatán Guibert)
La Virtuosa.-
Conocí a una mujer que intentaba ocultar sus pecados. Que haría todo lo posible por dar una imagen de santidad, unidad y de familia feliz, escondiendo sus propias fantasías cumplidas y negándose a una realidad débil.
La vi entrar furtivamente en un Motel con el amante de turno cuatro pasos por detrás. La vi cuando escondió su cara entre su ansiedad, excitación y su poca vergüenza, la vi cuando descubrí su descaro, su doble vida de mujer oscura de noche; y niña blanca de día.
Era morena de ojos grandes enmarcados con un negro delineador, le encantaba usar faldas largas y blusas a rayas horizontales. Siempre iba perfumada con una fragancia algo suave, que excitaba los sentidos de los hombres que la creían frágil, casi siempre llevaba otro tipo de ropa en la cartera, era experta en métodos anticonceptivos y para orgullo de sus padres le encantaba quedarse a estudiar en casa de sus compañeras.
Usaba a Dios para tapar sus cacerías, usaba la religión y la santidad para silenciar los pensamientos de las otras mujeres que presentían sus secretos, usaba a Cristo para disfrazarse de ministerio, de moral y de rectitud, incluso usaba a su madre para conseguir presas.
Nunca se enamoró, pues soñaba con un hombre sea quien sea que la saque de su realidad y le brinde una vida de sueños, quería vivir para ser envidiada.
Quería ser alguien diferente, vivir sin esconderse, abandonarse en los brazos de su autentica personalidad y disfrutar de sus deseos jamas saciados, pero por suerte o desgracia había nacido en "esa" familia y debía seguir con el guión.
Cuando cumplió los 35 se dio cuenta que lo había perdido todo, que por querer ser libre se había convertido en esclava, no solo de un marido holgazán y un poco mayor que ella, sino de una vida de parches y mentiras, de olor a pobreza y sueños sin cumplir, llenos de promesas incumplidas y ambiciones secas, los signos de la vejez empezaban a tocar a la puerta y eso la desesperaba. Ahora no solo mentía he inventaba historias para su entorno social, ahora mentía también a su familia y a Dios.
Con ella, era mejor callar y correr.

2 Comentaron:

LESLIE dijo...

Mas q a su flia y a Dios creo q se mentia a si misma, viviendo en un mundo q aveces se desea tanto q uno mismo termina creyendo sus propias mentiras...
J me gusto!! uyyy 'tas inspirado al fin posteas algo bueno... jajajja no mentira... ('taba repitiendo lo q tu me has puesto abajo en uno de mis comments )
Pero d verdad me gusto...

Mr. J dijo...

que bueno que te gustó, voy a intentar postear un capítulo a la semana por lo menos...Y a esta Saga la llamaré "Vidas", jejeje se me acaba de ocurrir. ¿Lo que hace la ociosidad, no?.