El Feo

(Por Jonatán Guibert)

El Feo.-

Se llamaba José Luis Slugger Chipana, alias “el feo”, talvez el apodo con el que lo conocían en el barrio y en el mundo del hampa no reflejaba la realidad total, pues no hay una palabra más fuerte que “Horrible” para describir esa fealdad que era su marca registrada.

De padre Alemán y madre india Araucana, dos razas que tenían en común la fuerza y el orgullo por su sangre, como también, la paciente bravura a la hora de ejecutar una venganza.

Malvivía de pequeños asaltos a borrachos sin dirección que equivocaban el camino a casa y de las pocas monedas que recibía por barrer la acera o hacer un mandado a las mujeres del barrio.

Era rutina verlo en la esquina bebiendo vino de Damajuana en compañía de los otros maleantes del barrio, un mal necesario a veces, pues son territoriales y en varias ocasiones defienden al barrio de ladrones y asaltantes que no pertenecen al barrio, pues un ladrón rara vez roba en su propio barrio. Algunas veces hasta libraba a las vecinitas de intentos de violación y espantaba a los novios que no sabían asimilar un NO por respuesta, y casi siempre escoltaba a los jóvenes del barrio a comprar algo a la tienda a altas horas de la noche a cambio de un par de cigarrillos o pan.

Entre las cicatrices que le adornaban la cara, había una en especial. La primera que le hicieron y las mas profunda que empezaba en la base del cuello subía por el mentón se desviaba en unos 90º en dirección a la oreja y terminaba donde empieza el parpado izquierdo, era roja, peluda y sobresalía como un río en alto relieve que le cruzaba la cara y le daba un expresión feroz.

La sufrió al intentar ser degollado una noche mientras buscaba un lugar donde dormir, previamente su agresor había planeado matarlo y para tal fin había sacado doble filo a una lima de acero y la había puesto a oxidar enterrada en ajo picado, con la esperanza de que las heridas que produzca con esa arma blanca cierren, pero nunca cicatricen del todo gracias al ajo.

Estuvo dos meses con la yugular y los tendones destrozados, entre la vida y la muerte en un hospital público donde faltaba de todo y lo más importante,…compasión e higiene.

Murió una mañana cuando despertó del coma, parecía que el cielo le lloraba pues nunca se había visto llover como ese día llovió, ese día murió José Luis Slugger Chipana, y renació “el feo”. Antes fue un marino mercante, dueño de su propio barco, hasta que murió su joven esposa por culpa del sarampión y ya nunca más la vida tuvo ilusión. Su filosofía era como él mismo decía “La Apatía” ¿Si a nadie le importo yo, porqué van a importarme a mi?. Yo no soy mejor o distinto del resto, pero he descubierto que la Apatía es la solución, es más fácil abandonarse a las drogas y al alcohol que enfrentarse a la vida, es más fácil robar lo que uno quiere que ganárselo, es más fácil pegar a un niño que educarlo, y el amor siempre requiere esfuerzo y trabajo para mantenerlo vivo.

Pobre Feo, una persona desilusionada de la vida, con el alma llena de cicatrices. Recuerdo que por una moneda o un pan le hacíamos repetir algo que había memorizado o que tal vez inventó él y decía así:

“Por vos arengaría a los mares insondables, por vos me enfrentaría a peligros singulares. Por vos, amada mía, creería lo imposible y retraería mi alma entristecida y vacía.

Los consejos son advertencias envueltas en paciencia para adquirir tiempo y prudencia.

La vida, por laberinto oscuro se torna cuando recta y brillante imaginamos que es.

Más, dichosa criatura que trueca tal infortunio y halla pronto su camino en este mundo cruel.”

4 Comentaron:

turkita dijo...

ayy pobre feo!

Mr. J dijo...

si, pobrecito...era una pena verlo, de verdad que era FEO, pero super buena gente hasta cierto punto, el y otro maleante del barrio nos enseñaban a pelear con cuchillo usando ramas de un árbol, como actuar cuando nos asalten o como actuar cuando te quieren brincar entre varios...eran unos maestros callejeros, la verdad que el sentimiento era como de respeto a travez del miedo, pues nunca sabias como iba a reaccionar.

LESLIE dijo...

Su fealdad mayor fue ser "pobre" de espiritu.

Mr. J dijo...

exacto Leslie, la peor fealdad y miseria es la fealdad y la pobreza del alma...