Sin Amor

(por : Jonatán Guibert)

Tuvo todo el amor que quiso, talvez la juventud sin razones era el gancho propicio para entablar relaciones con otros jóvenes de su edad, descubrió el infinito de su cuerpo con las caricias y los besos de sus enamorados, pero a diferencia de otras, siempre tuvo miedo de ir más allá.
Por supuesto que EL fue el amor de su vida, nunca llegó a olvidarlo, talvez buscaba con ansias su imagen paterna perdida y se agarraba , buscando inconcientemente, ha todo hombre que le hablara con cariño, con autoridad o simplemente le lanzara un piropo.
Pero aquel chico le partió el corazón con su mejor amiga y después de llorar todo el mar de su alma, decidió y se juró a sí misma que tendría al hombre perfecto e idealizó el amor ideal.
Pero la vida es cruel para las que piensan demasiado las cosas, para las discípulas de la señora lógica y del señor orgullo, es un pecado sin perdón que una mujer piense como un hombre, o aún peor, se ponga en la piel de un hombre y actúe como tal. El mundo de los hombres es calculo, infancia infinita, competencia, decisión practica y cumplir objetivos, lo demás se desecha. Cosa de chicos.
El mundo de las mujeres es disfraz, emociones, competencia, retención, negación y dolor. Pero nada se desecha, todo se guarda. Son cosas de chicas.
Ella no era fea, al contrario era bonita y muy proporcionada, con anchas caderas y generosos atributos que recreaban la vista, pero era orgullosa, caprichosa, calculadora, criticona y mandona. Se creía destinada a un futuro superior, a un hombre superior, a una vida superior y dejó pasar el tiempo mientras se entretenía con jóvenes de su edad, manipulables.
Tuvo muchísimas proposiciones de matrimonio por parte de sus victimas, que encandilados por su personalidad caían rendidos a sus pies y le entregaban sus vidas en bandeja.
Pero el tiempo no pasa en vano, la juventud es un suspiro corto, como toda belleza termina por marchitarse y la espera se convirtió en desesperación, esa desesperación que huelen los hombres ha cierta edad y los hace correr y los espanta, el amor es bueno, pero es una química que sirve para soportarnos los unos a los otros, y para que la especie humana siga existiendo, pero detrás hay una máquina llamada cerebro que decide y advierte con fría lógica egoísta, lo que nos conviene, el amor es lo que nos hace lanzarnos al fuego, para el amor todos los caminos son iguales, para el amor no existe el bien y el mal, ambas cosas las hacemos por amor.
Pero para que nazca el amor y dé frutos se necesita tiempo y de eso, ella no tenía.
En su desesperación natural intentó seducir a los amigos más cercanos a los que ella consideraba fáciles y que alguna vez le pareció que le habían dedicado una mirada diferente sin intención, intentó quitar maridos, se creyó por un tiempo lesviana, intentó atrapar hombres con embarazos ficticios y algunos reales con fecha de caducidad, pero por arte de magia parecía que su atractivo no lograba convencer a nadie, su carácter no ayudaba para nada, siempre estaba alterada, perdía la paciencia con facilidad, criticaba a las otras conocidas que habían formado una familia y las tachaba de dominadas, aunque por dentro las envidiaba, empezó a conocerse y a mirarse por primera vez y se encontró a sí mismo con muchas manías, inseguridades y prejuicios, rencor y amargura.
De la noche a la mañana ya no quedaban solteros en el mundo, solo quedaban, como ella decía, ciertos “engendros impresentables”, los viudos y los divorciados, se sintió como una leprosa desesperada, pero orgullosa.
La vida muchas veces te da 1 oportunidad, algunas veces 2 y muy raras veces 3.
Y cuando pasa el amor por nuestro lado debemos agarrarlo con las dos manos y atraparlo y vivirlo, y sentirlo como si se nos fuera la vida en ello, pues el amor es lo que mueve al mundo, sin amor seríamos solo uno, condenados a vagar esperando que el tiempo haga su trabajo, sin engendrar amor, sin recibir amor, sin dar amor. Repitiendo nuestras frases memorizadas, para evadir la lastima del resto y el resto disimulando la lastima, con una sonrisa.
¡Ay el amor!...es vivir un momento a tiempo.