"Heroes Anónimos"

(por: Jonatán Guibert)

Esta es la historia de un soldado “Norteamericano” destinado en Irak llamado Victor Hugo Rodríguez, talvez es uno de los pocos soldados que tiene muy claro el “porqué está” en Irak.

Al parecer es una historia común, sino fuera porque este soldado es Boliviano e ingreso al ejército Norteamericano para lograr la nacionalidad y poder ir a la Universidad para estudiar periodismo y conseguir así un futuro mejor para él y su familia.

Considero que el deseo de prosperar y dar un mejor futuro a nuestras familias es algo que nos hermana a todos los seres humanos del planeta independientemente del lugar y las creencias de la cultura donde hayamos nacido.

Esta historia la encontré escondida en el blog de un fotógrafo español.

Victor Hugo Rodríguez se lanzó al camino con 19 años escapando de la pobreza, con 20 dólares en el bolsillo, durante 5 meses atravesó 10 países jugándose la vida en tantas ocasiones que ahora es un milagro que este nuevamente arriesgando la vida en una guerra injusta que no le pertenece.

Escapó de guerrilleros, ladrones, policías sin escrúpulos, coyotes estafadores (los que cobran por hacerte pasar la frontera de EEUU) y las miles de trampas de la selva.

Trabajó por comida o por transporte, vio morir a compañeros de viaje, asaltados, de hambre o de enfermedad, hasta qué, por fin pisó tierra estadounidense.

En la breve historia de la especie humana hay millones de historias como las de Victor Hugo Rodríguez, aventuras anónimas de hombres anónimos que no dudaron en lanzarse a lo desconocido. Algunos lo hicieron por ansias de conocimiento, otros por riquezas o por gloria, pero muchos de los que siguieron a los líderes de aquellas aventuras lo hicieron por deseos de prosperar, huyendo de una tierra que ya nada tenía que ofrecer. Para comprender cómo llegó el mundo a ser lo que es, hay que tener en cuenta las peripecias de hombres como Victor.

A menudo hablamos de grandes aventureros cuyas aventuras sin duda nos iluminan y nos muestran el camino por los que transitar, pero junto a ese puñado de hombres y mujeres singulares merecen estar también esos hombres que los acompañaron y ayudaron. Me refiero a aquellos Homo Sapiens que se adentraron en la selva, el desierto, la cordillera o que se subieron a frágiles embarcaciones llegando a descubrir y colonizar islas y continentes, desafiando el miedo a lo desconocido.

La historia de Victor es solo un nudo anónimo, pero que junto a miles y millones de nudos anónimos han tejido la red de acciones que nos define y nos explica como especie.

1 Comentaron:

LESLIE dijo...

No sabia de este Boliviano!!! bueno, espero q realmente le haya servido de algo ir a esta guerra