Ángel de la Guarda

Ángel de la Guarda
(Por Jonatán Guibert)

Llegó de sorpresa, no creerían jamás lo que a continuación voy a contar, se me metió en el cuerpo lentamente empezando por los pies y terminando en la mismísima coronilla de mi cabeza ahora con los años totalmente calva.
Supo adueñarse de todo mi ser, de cada rinconcito que creía escondido y que yo reservaba para mí, pero el supo descubrir con el tiempo esos resquicios misteriosos y también adueñarse de ellos quitándome lo que por ley me pertenecía.
Nunca tuvo piedad, es más, creo que nunca supo lo que era la piedad y la misericordia pues en ocasiones sentía que me observaba con sus ojos fríos y me tocaba por dentro con sus garras como raíces, calientes pero inertes, mortecinas y tibias. Se mantuvo en silencio durante 10 años, no cruzó ni una sola maldita palabra conmigo, ni buena ni mala, se contentaba con ignorarme y a pesar de nuestra convivencia diaria pero distante, yo en mi interior sabía que el me necesitaba para poder vivir.
Siempre me pregunté que sentían las mujeres cuando un hombre entraba en su cuerpo, no podía imaginar siquiera dada mi naturaleza y mi género que alguien fuera capaz de meterse, por cualquiera de mis orificios corporales, sin recibir lo que se merecía.
Tal vez mi instinto varonil esta hecho para expulsar y el de ellas para retener y este principio se puede aplicar increíblemente a casi todas las etapas de la vida misma, entre un hombre y una mujer.
El hombre expulsa y la mujer retiene.
No creo en Ángeles buenos y malos que libran una lucha entre el bien y el mal por hacerse con el control de mi mente, la época de las fábulas, mitos y leyendas deben por fin abandonar este tiempo de los peScados y la humanidad debe empezar a sacudirse de sus creencias ignorantes para hablar un mensaje claro, lógico y directo.
Aún así tengo un demonio metido dentro de mi cuerpo, cuando duermo puedo ver su sombra que nunca duerme a los pies de mi cama, vigilante, con sus enormes ojos de pupilas dilatadas. En ocasiones me ha parecido escucharle hablar con alguien que no logro jamás ver, es otro idioma, una mezcla de susurros y rechinar de dientes, es un idioma de odio, de rabia contenida y cuando abre la boca inunda la habitación de un olor a azufre.
Ya han pasado 15 años al pestañear esta mañana, cuando he vuelto a abrir los ojos en un segundo, el demonio era más grande y me impide levantarme, me ha quitado la fuerza del cuerpo y me causa todo el tiempo mucho dolor, pero hoy al fin he podido saber su nombre. Mi demonio se llama Cáncer y según un amigo religioso, este demonio me lo envía Dios por culpa de unos pecados que no recuerdo haber cometido, ahora también sé con quién hablaba mi ángel tenebroso de la Guarda. Como he descubierto su nombre a comenzado a hablarme y me susurra un nombre al oído en esa su extraña lengua de odio y creo entender esa palabra: Metastasisss…metastasissss.

2 Comentaron:

LESLIE dijo...

O_O clup!!! realmente un demonio q aparece cuando menos te lo esperas y aunq vayas a la iglesia tds los dias. Por mi parte como a td demonio, no le temo, solo podra matar este cuerpo imperfecto....

Mr. J dijo...

que modesta eres...no olvides que más de 200 personas te hemos visto por el facebook en la playa luciendo tipazo...heee??