"Mea Culpa"

MEA CULPA
(Por Jonatán Guibert)

NO tengo amor, no conozco el amor por que no merezco el amor.
Quiso creer que no había nacido para el amor, se negaba a sí misma esa posibilidad, incluso llegaba a reprocharse el pensar con demasiada frecuencia en el amor. Creía con absoluta terquedad que su vida era una historieta y se había resignado.
Cuando por fin encontraba un noviecito de fin de semana no podía controlarse y se aferraba a esa ilusión de amor que no existía, pues necesitaba desahogarse usando a la victima como un objeto que pagaba el Motel, la cena y el taxi, pero que le regalaba sin saberlo momentos que podían ser solo suyos, unos momentos que en su fantasía duraban para siempre y con los cuales construía vidas posibles, casi cercanas a esas que veía en las películas, rodeada de flores con una casita y una verja blanca.
Salía a la calle contoneándose, le gustaba dar que hablar a las viejas bisagras que la espiaban a escondidas, se había resignado a no ser nunca más una persona dueña de su vida. Las llamaba bisagras por que eran viejas chismosas que si no estaban en la puerta, estaban en la ventana, a la espera de capturar una suculenta información de la vida de los demás, para poder amenizar la aburrida semana de viejas mantenidas.
Solo se sentía superior cuando lograba hacer tartamudear a los chicos que la miraban con ojos lascivos y que nunca se hubiesen atrevido a hablarle sin ponerse rojos como tomates y con una abultada escusa de por medio. La verdad es que tenía un buen par de razones para poner nervioso a cualquiera y le gustaba jugar. Sabía mirar a los ojos e imponerse, cuando lo hacía se veía y se sentía poderosa, podía conseguir casi cualquier cosa con solo una sonrisa.
Cuando caminaba, literalmente se detenía el tiempo a su alrededor y todos los ojos se posaban en ella para desearla y en muchos corazones femeninos para odiarla.
Toda esta mascarada desaparecía en la intimidad de su hogar, pues era esclava de la Culpa, de sus pecados adolescentes y de sus hermanas que la rechazaban por ser incapaz de disimular su descaro como ellas. Pedía castigo y exigía torturas verbales para de alguna manera mitigar su miseria, por que veía que no podía escapar de ellos, no podría…sus cadenas eran demasiado fuertes, tenían mucho por que sentir gratitud hacia esos padres que la habían perdonado del mas pecaminoso de los pecados concebidos por una mente llena de prejuicios, pues así se lo habían hecho saber…y le exigían gratitud y obediencia.
Todos los días veía el fruto de su pecado desayunar junto a ella y ese niña no la reconocía como madre, sino que la llamaba hermana. Qué clase de demonios le negarían tan sagrado vinculo natural, que clase de engendros sin alma le quitarían su misma sangre para chantajearla?.
El conocimiento es poder y libertad, y se obtiene a través de las palabras. El poder de las palabras rompen las cadenas de la culpa… y lo descubrió gracias a otro liberado que le enseño a liberarse de sus cadenas mas profundas, las su mente, y le enseño a rebelarse.
Le dijo: No vivas la vida como si después de esta hubiera otra, sino como si cada instante fuera merecedor de ser vivido eternamente. Por que si no te gusta el dibujo de tu vida, entonces ponte a dibujar otro.
Le costo algunos años más liberarse y escapar de todo aquello. Ahora tiene amor, conoce el amor y merece el amor…ho eso dice ella.

3 Comentaron:

LESLIE dijo...

me gusto lo q esta en negrilla..... yo pienso q se db vivir como si fuera el ultimo dia de vida pero no por ello dejar de tener cordura y buen juicio.... x q sin estos 2 .... hoy dia pudiera ser literalmente tu ultimo dia de vida!

Mr. J dijo...

amen....

Wikanalu Dickerson dijo...

Porque esta "historia" me parece familiar....?