"El Hombre Natural"

El Hombre Natural
(Por: Jonatán Guibert)


Caminaba pensando en su ansiedad, dejaba que su mente volara envuelta en nubes más allá del eterno abismo de la añoranza, podía tocar con los dedos su tierra y oler cada bendita fragancia que emanaba de los rincones de su hogar. En su mente aún estaba enamorado y en su imaginación recorría las curvas de su mujer, se recreaba en verla mirarlo sin comprender nada, recostados en la yerba, escuchando con los ojos cerrados los sonidos del monte, una naturaleza impredeciblemente hermosa que había dejado hace 15 años para buscar un mejor porvenir.
Se preguntaba muchas veces qué hacía ahí, solo, abandonado en esa inmensa ciudad, viviendo una vida acelerada hasta cotas inimaginables, de días sin sol, de noches sin luz. Totalmente ajeno a la felicidad, inconfesablemente pobre, encubiertamente despreciado, radicalmente atrapado. No comprendía nada de ese mundo, nunca lograba encajar ni adaptarse, apenas sabía hablar bien, siempre en las conversaciones intercalaba sonidos o apuntaba con el dedo como los monos para referirse a las cosas, no podía sostener una conversación, le faltaban siempre las palabras, su mente y sus conocimientos estaban vacíos, sus conceptos nada claros y sus ideas muy confusas, era un ignorante, las mujeres lo engañaban con facilidad para quedarse con su dinero aprovechándose de su instinto de macho bruto. Aún así, ajeno al verdadero problema maldecía su mala suerte, creía que algún conocido envidioso le había lanzado un mal de ojo y no veía la hora de tener dinero para visitar al saca suertes de turno y quitarse de encima esa “yetera”, estoy salao decía para sus adentros, seguramente atormentado por la culpa ya que en medio de su soledad había buscado una sustituta para mitigar esos 15 años de obligada separación a pesar de que religiosamente mandaba cada mes el 80% de su sueldo a su mujer, que al otro lado del mundo ya había encontrado un amor inconfesable de atardeceres sudorosos a escondidas y de gemidos ahogados por la almohada.
Animales, eso es lo que somos, bestias bípedas con imaginación, con la capacidad de fantasear y crear una realidad palpable, ajenos a la verdad por que le tememos y porque llegar a ella supone un sacrificio, el tener la voluntad de alcanzarla para verlo todo de forma diferente, aprendiendo a volar como los pájaros y ver la verdad como tiene que verse, como la ve Dios… desde arriba.
Pero muchas veces esta oportunidad algunos la dejan pasar, para otros nunca llega y son muchos las que ni siquiera saben que existe.
Todo es vanidad porque somos egoístas por naturaleza y nos encanta la ignorancia por que así somos felices.

2 Comentaron:

LESLIE dijo...

Hay mamaaaa!!!! esa mona necesita un "lift" en la bubies jajajajaj como q caiditas no? y el mono definitivamente necesita "la bombita" jajajajajajaja
O_O oye q agresivo! bestia peluda quien te ha hecho renegar! jajajajaja
.... las oportunidades no hay q djrlas pasar, usualmente llegan solo una vez

Mr. J dijo...

la bombita??? ...jajajajaja
El prototipo de belleza de esos tiempos quedó plasmado en la fammosa "Venus de Willendorf"
Somos animales Leslita, ferraris por fuera pero bestias por dentro y lo que es peor una mezcla de los instintos de varias bestias. Si no fuera por las leyes y los castigos...uuuuu.