El Amor

(Por Jonatan Guibert)

“O amor que siempre ardes, ¿porqué tu madera jamás se apaga?
¿Porqué el placer siempre busca en la actividad de los instintos, porqué el placer siempre busca en la belleza, en la armonía, en la suavidad, en la blandura, el sabor?.” (San Agustín 8)

Y queriéndola va y la conquista, fuera ya de esos millones de tabúes que el hombre construye, a pesar de todo la tuvo, pues el amor es como un río que cuando está partido en dos y encuentra su otra mitad, busca caminos para llegar a formar un océano.

Se salta las normas o las respeta, aunque el amor tampoco es de respetar demasiadas normas.

Nacemos y morimos a cada segundo de nuestras vidas, nuestras células se renuevan por millones que mueren al mismo tiempo, así es la vida, un constante morir y resucitar en cada curva de este tiempo que vivimos.

Sabemos que vamos a morir pero nunca cuando o como y eso es lo que hace especial al amor, el saber que tal vez sea la última ocasión de amar y dejar rastro de nuestro paso por esta vida.

Sin amor nada somos, pues el amor es sinergia, se alimenta de amor y da frutos de amor para continuar existiendo.

Tontos hombres que confunden amor con pasión o deseo, pero es inevitable.

El fruto del amor es más amor, no puede engendrar odio o desilusión, abandono o maldad, es imposible pues no sería amor, sino un simple acto animal.

La confianza, la lealtad, felicidad, llenura, paz, tranquilidad, abnegación son solo detalles del amor pues el amor es aún mucho más grande y eterno, no se puede medir ni pesar, no se puede llegar, mediante la reflexión o la intuición, a comprenderlo totalmente, ni siquiera podemos llegar a imaginarlo pues es inmensamente grande e ilimitado que incluso abarca esas regiones del mal donde se acaba el ser humano y empieza la bestia humana, pues cuando el amor nos abandona solo volvemos a ser lo que somos por naturaleza...animales o engendros que obedecen a sus instintos rupestres.

Sin amor, podemos imaginar la mente de una fiera salvaje, podemos saber la oscuridad en la que vive, ajeno a la luz, muertos sin alma, deseando lo que no tiene, depredadores nocturnos esperando la ocasión para actuar, anhelando saciarse de lo que sus ojos desean y lo que su instinto cree necesitar, destruyendo lo bello porque no lo entienden y contaminando lo puro por que no les pertenece. Todas las bestias son egoístas pero el hombre bestia es todavía más.

Aún a pesar de todo el sol sale para los que tienen y dan amor y para los que no quieren y se niegan a si mismos el amor.

El principio de la sabiduría es el amor, el fin de toda necedad es también el amor.

No hay caminos en ninguna parte, no seguimos la senda de nadie, cada ser humano construye sus propios caminos a cada instante, en cada decisión, a cada segundo, el futuro y lo que seremos será el resultado de lo que hemos hecho y de lo que hemos dejado de hacer.

Nunca es tarde, aún en el último halo de vida, aún en la minusvalía mas rotunda, nunca es tarde para creer, cambiar y amar o para empezar de nuevo, pues el amor todo lo transforma y lo regenera, preexiste y es perpetuo.

Podemos conocer el amor, sentir el amor y vivir con amor, pero nadie lo puede poseer, pues es imposible que un ser humano pueda contener en su ser, algo tan grande he infinito como el amor, pero basta un poco de amor del tamaño de una semilla para hacer crecer la esperanza y transformarla en realidad.

1 Comentaron:

LESLIE dijo...

el amor no entiende de normas, el amor no sabe de razones; el entra sin tocar la puerta,invade como un huracan sin piedad y sin darte tiempo a defenderte.
Al amor no puedes poseerlo por q es él quien te posee y te hace suyo ;)