Fantasía


Por Jonatán Guibert

Todo lo que conocemos, vivimos y experimentamos dentro de este planeta es el resultado de un mundo construido por el hombre.

Un mundo y una realidad basada en la fantasía, pues sin ella no existiría nada de lo que existe. Tal vez la materia no se hubiese transformado en herramientas y estas a su vez en inventos.

Incluso hemos creado, gracias a la fantasía, ese “algo o algos” en los que basamos nuestra improbabilidad que vulgarmente llamamos fe.

Sin la fantasía el hombre no podría imaginar y sin imaginación no podría desear y sin deseo no tendría objetivos ni metas que conquistar, ni caminos por descubrir y una vez descubiertos trabajar para perfeccionarlos.

La fantasía es abstracta y es la fuerza más poderosa que existe y de la que está constituido todo lo que hemos creado en este planeta.

Nuestras creencias, nuestra inteligencia y la razón de toda lógica, de todo hecho probado e improbable es el fruto de la fantasía.

La única verdad que nuestra fantasía ha disfrazado por completo es que no hay una verdad absoluta y total, podemos crear nuestras verdades y creer en ellas hasta hacerlas realidad y a esto se le llama magia, aunque la realidad desvela una verdad que se esconde detrás del espejo donde no nos gusta mirar, y es que, la especie humana también es animal, nunca divina o superior e inmortal. La especie humana es parte del ciclo vital de este Universo, somos una especie más de todos los seres vivos, que nacemos, crecemos, nos reproducimos y luego morimos...pero de manera fantástica, cosa que no tienen el resto de los seres vivos, es por eso que nos sentimos elegidos para la inmortalidad, pues gracias a la fantasía somos capaces de crearla y creerla, aunque la realidad nos estrelle contra el suelo y nos haga ver que la vida es tan frágil e imposible de asegurar, que es solo un suspiro de más o menos 70 primaveras, y que somos un eslabón más de la cadena de la vida, navegando en el río del tiempo que recorre veloz en una cuenta regresiva, pues la meta de la vida es dar vida y mientras vivimos vamos muriendo, pero en esa muerte lenta generamos vida y vivimos la fantasía de ser seres humanos que somos dueños de nuestra existencia.

Nacer es la meta de la vida, lo demás es solo una cuenta atrás hasta la muerte.

La Verdad destruye a la fantasía y es por eso que odiamos todos los niveles de la verdad, desde esas verdades aceptadas hasta llegar a las verdades que nos negamos a aceptar por que arrasarían con nuestra realidad.

La verdad duele pero libera, y al liberarnos nos arranca trozos de carne y sangre, nos obliga a traspasar al otro lado del espejo y hay mucha gente dispuesta a matar para impedir la verdad, pues le temen, ya que detrás del espejo está el verdadero universo de luz, mas grande y libre que cualquier prisión fantástica, donde podemos ser libres y vivir como seres humanos sin dinero, sin ideas engañosas, sin la ilusión de un ser superior que nos premia o nos castiga humanamente, con la iniciativa que nos han quitado la política y la religión de este mundo.Vivir como seres humanos, en completa inocencia, desnudos como la naturaleza en un universo eterno.

2 Comentaron:

JOSE dijo...

Hola, no te conozco, te he encontrado por casualidad al buscar la frase ''y mientras vivimos vamos mueriendo'' y me ha encantado tu entrada, cuanta razon tienes, te seguiré leyendo a partir de ahora, un saludo.

Mr. J dijo...

gracias Jose, seas bienvenido.