The Beatles, y nada volvió a ser igual


Cuentan los de esa época: Que nada volvió a ser igual.
Nuestros pelos se fueron asemejando a los del Principe Valiente y mientras las greñas crecían las faldas menguaban. Las guitarras se enchufaron a la corriente y de pronto todo el mundo se dió cuenta que sabían ingles She loves you yeah, yeah, yeah...Los vendedores de instrumentos musicales y toca discos hicieron su agosto. Y en esas noches los tocadiscos giraban a revoluciones jamás vistas y las adolescentes que amábamos perdían la cabeza y el corazón por la garganta pensando en ellos Love, love me do...
Antes que ellos hubo otros, y otros vendrían después, pero nadie como ellos agitó tanto el pozo de nuestras vidas.
A su imagen y semejanza nos hizimos rebeldes, nos convertimos en individuos socialmente nocivos y en muchas ocasiones nos atrevimos a ser irreverentes con la autoridad. A su lado hicimos el amor y a sus órdenes desertamos de la guerra.
Desde que ellos llegaron nada volvió a ser como antes.
Larga vida y gratitud a aquellos 4 chicos de Liverpool que decían ser más famosos que Jesucristo aunque solo fuera para escandalizar a sus representantes aquí en la tierra.
Y luego está su música...
Haaa, qué música...