La Magdalena

Que bonita canción, nunca le había tomado atención al dramatismo que encierra para una mujer el enamorarse de un ser investido de divinidad y con un objetivo que estaba por encima de lo humano, sufriendo entre la duda de si era un dios o un hombre.
Es que los grandes hombres no pueden enamorarse de una mujer, ya están enamorados de la humanidad.
¿Fue un amor imposible y tal vez platónico? o el Concilio de Nicea (325 d.c.), nos quitó la posibilidad de conocer un amor que cambiaría nuestra forma de reconocer y recibir el Reino de los Cielos.