Giordano Bruno

No puede lograrse una conquista de la Verdad si no hay Libertad para todos en el ejercicio y la manifestación del pensamiento. Es necesario luchar contra el espíritu de intolerancia y sectarismo.
La unión espiritual con Dios puede realizarse únicamente en la contemplación de la VERDAD. Hay que derribar el obstáculo de la Santa Ignorancia enemiga declarada de toda investigación de la VERDAD.
Un pensamiento y sentimiento natural humano está en oposición directa con la Santa Ignorancia.
En todo tiempo, en toda edad y en cualquier situación que se encuentre, el hombre siempre aspira a la conquista de la VERDAD. La potencia intelectual jamás se apacigua, jamás se satisface en la comprensión ya lograda de una verdad, sino que siempre avanza más y más allá, hacia la verdad incomprensible... La teoría de la infinitud del universo es un desafío a las amenazas de la superstición, procediendo luego al descubrimiento de otros mundos infinitos, más allá del nuestro.
Todo este orbe, esta estrella, no estando sujeta a la muerte, y siendo imposibles la disolución y la aniquilación en la Naturaleza, de tanto en tanto se renueva a sí mismo cambiando y alterando todas sus partes. No hay un arriba o abajo absolutos, como enseñó Aristóteles; ninguna posición absoluta en el espacio; sino que la posición de un cuerpo es relativa a las de los otros cuerpos. En todos lados hay un incesante cambio relativo de posición a través del universo, y el observador siempre está en el centro.
La Santa VERDAD no debe ser avasallada por la Santa Ignorancia.