Los Testigos de Jehova


Por Jonatán Guibert

Temprano por la mañana tocaron a mi puerta 2 Testigos de Jehová con carita de buenos y no sé porqué los dejé entrar, los primeros 2 minutos de conversación me bastaron para darme cuenta que el joven que intentaba llevar la voz cantante y se dirigía a mi para enseñarme los Misterios del Reino de los Cielos, ese era el discípulo y que tal vez mi casa era uno de sus primeros púlpitos para perfeccionar su estilo.
El Otro, un señor mayor y al parecer Ingles o Norteamericano, permanecía callado y le ayudaba en voz baja recordándole las citas bíblicas y dando fuerza al momento con movimientos afirmativos de la cabeza cuando el disertante tocaba un tema que rozaba lo milagroso o increíble, llámese como quiera. Aunque debo aclarar que lo increíble o milagroso nada dice sobre la verdad de un hecho, sino sobre la incapacidad de creer de los creyentes.
Pude haber aguantado en actitud reverente mucho más tiempo pero me exasperó el método de los Testigos de Jehová que es tan simple que se basa en aterrorizar o confundir a la presa mediante un breve análisis narrativo plagado de terrores apocalípticos y torturas del alma en infiernos horrorosos para luego publicitar una vida de flores que caen del cielo en colores vivos, de gente con dentaduras perfectas rodeadas de otras personas con bronceados perfectos y animales salvajes que normalmente solo hemos visto en zoológicos y dentro de una jaula o detrás de unos barrotes de hierro por precaución, en un marco de verde naturaleza pacifica, una vida ideal y paradisíaca para todo aquél que decida aceptar y rendir su voluntad ante la doctrina de los Testigos de Jehova.
Luego, cómo si la noticia de que el mundo está a punto de sufrir un colapso y explotar en mil pedazos fuera lo más normal del mundo, dejan paso a preguntas fácilmente contestables con un monosílabo, (Si, NO).
Por Ejemplo: - ¿Quiere usted que su alma vaya al infierno cuándo su cuerpo perezca?, - ¿Es consciente usted de que la carne es la culpable de todo el pecado en este mundo?, etc, etc
Cuándo 2 personas con aspecto de no haber roto un huevo en su vida y debidamente encorbatados deciden tocar muy temprano por la mañana mi puerta para formularme preguntas sobre el más allá e intentar venderme un revista religiosa que intenta explicar la injusticia y la justicia en solo 5 páginas invadidas de dibujos bonitos y positivos, lo mínimamente correcto será que me dejen contestar a esas preguntas, les guste o no.
No entiendo porque insisten en decir con una total convicción de que el cuerpo es un elemento insano y culpable de esas acusaciones de índole moral, ¿tal vez por que se deteriora y hace a los hombres mortales? o ¿porque se rebela contra el espíritu y los hace pecadores?
Estoy seguro que el cuerpo es inocente y que todo lo perverso y ruín de lo que es capaz el ser humano, proviene del alma.
Dicen que es Maldito nuestro cuerpo donde vive prisionera nuestra alma, pero luego nos hablan de la "Resurrección de la Carne". ¿quién los entiende?. Aunque confieso que toda apología del cuerpo acaba resultando sospechosa ya que puede parecer o muy ingenua o muy hipócrita, como si se desconocieran los peligros morales que encierra la carne, pero es en otro lugar donde hay que buscar al culpable, es en otro sitio donde se cometen los verdaderos pecados, en la esfera del alma y en los oscuros laberintos de la razón. Qué complicado es el Hombre, complicado en sus vicios (la inocencia es simple) y complicado también en su empeño de auto exculparse distanciándose astutamente del cuerpo para cargar sobre él todos sus delitos, pobre chivo expiatorio es el cuerpo. ¿El Cuerpo enemigo del alma? pero por favor...todo lo contrario, es débil y pobre además de servir como atenuante de la responsabilidad humana es el cuerpo mas bien el que evita a las almas la peor tentación, el riesgo más grave, el pecado de la autosuficiencia. Sería impensable desafiar a Dios en medio de un cáncer terminal.

Les dije más...muchísimo más y comenzaron poco a poco a comportarse como la niña del exorcista ante la sombra del crucifijo.
A los 5 minutos dejó de hablar el discípulo y se quedó callado escuchándome con los ojos como platos y al ver la metralla que se le venía encima, el Señor Mayor y Extranjero que se había mantenido casi en silencio, entró a relevar al joven, pero su poco dominio del idioma y sus nervios por buscar en su libro negro las frases para contrarrestar al demonio, terminaron por traicionarle, quizá por que ciertas preguntas no encuentran respuesta en su guión de creencias y eso era contraproducente en el joven discípulo aterrorizado y paralizado ante un tanque de guerra a punto de disparar a quemarropa y había que sacar al novato de la presencia de ese diablo infecto que les escupía verdades como puñetazos en la cara.
A los 15 minutos pusieron todo tipo de escusas para salir de mi casa,...me lo enseñó mi querida abuelita, ella los enfrentaba con otra religión un poco más antigua, con un guión de respuestas aún más extenso y perfeccionado, yo solo les hablé con la verdad.
A nadie le gusta la verdad porque destruye esa realidad fantástica que nos hemos creado.
Imagino que ahora mi casa estará por un buen tiempo sin ser visitada por los Testigos de Jehová, el boca a boca entre ellos se encargará de prevenirlos, pero volverán, siempre terminan volviendo...y yo siempre termino invitándolos a pasar.
¡¡¡ HOMBRES, TODOS SON IGUALES !!!!

1 Comentaron:

turkita dijo...
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