Bajando a los infiernos a lomos de la melancolía


Frases cazadas al azar: "El sol ya no calienta y su luz hiere los ojos, ya no queda amor creíble, ya no hay esperanza, el mundo se ha vuelto cruel, todo es peligroso, odio a todos por que parecen felices pero sonrío para disimular, agrando los defectos de los demás, no me gusta la verdad tan directa, no es orgullo solo hago respetar mi dignidad, tengo la incapacidad de pasar por alto un error ajeno, casi no salgo a la calle no me gusta que otros me observen, lo que digo yo es más importante que lo que dice el resto, si no me toma ABSOLUTA atención es porque me desprecia, tengo miedo, no soy capaz de tomar decisiones pero odio que otros lo hagan por mi, toda idea nueva me da vueltas en la cabeza, sufro de insomnio pero duermo intermitentemente  durante el día, necesito azucar o me duele la cabeza y bebo coca cola porque es lo único que me calma, me ahogo en un vaso de agua ante algo inesperado, casi siempre estoy regalando cosas a los demás con el objetivo de que me deban favores o estén pendientes de mi, necesito ayuda pero me da rabia cuando alguien me ayuda." 

La verdad es que creí haber encontrado un raro caso de misantropía y me disponía a disfrutar de su evolución, de poder observar prácticamente aquello que solo conocía teóricamente, pero luego de muchas conversaciones amigables creí reconocer en sus actos al duende del pesimismo, hoy que han pasado  muchos meses y la he diseccionado mediante el maravilloso mundo de la conversación, he llegado a la rotunda conclusión de que se trata del demonio de la depresión junto a sus huestes espirituales de maldad que son la ansiedad, la histeria, la hipocondría, la obsesión, la fobia y la distimia, todos reunidos dentro de un solo cuerpo, royendo en silencio su alma, planeando y diseñando la muerte, proyectando ilusiones en su mente, sumiéndola en un mar de miedo y terror diabólico dejando como único escape una puerta disfrazada de salida...la gula.