Otra de religiosos


Hoy un religioso de la misión a la cuál donamos nuestra ropa usada intentó captarme para la causa, me explicó su táctica para ganar "premios en el cielo", mediante:
A) Captación de (lo que el llama) "pecadores arrepentidos" (yo hasta el momento no conozco ninguno).
B) Lavado de imagen (Justificación y restauración).
C) Fidelización del ex pecador.
Hablaba y hablaba casi de memoria imprimiendo en su tono una seguridad solo alcanzada con bastante tiempo invertido en conocer el producto y la forma de hacerlo llegar al cliente mientras insistía en que debía entregar TODAS mis posesiones como prueba de mi amor y mi fe a Dios.
Me imagino que la donación de mis posesiones terrenales serían canalizadas para gozo y disfrute del elegido que yo tenía delante de mi recitando su guión o quizá a través de la institución religiosa que representaba.

Y yo me pregunto: ¿Quién es más desprendido, el que renuncia a sus posesiones o el que las conserva, privándose así voluntariamente del premio prometido?

Nunca ganas!!!, porque si te crees el más arrepentido del mundo, pecas de presunción, pero si por el contrario nunca te parece bastante tu arrepentimiento entonces pecas de desconfianza en la misericordia divina.
¡¡Nunca ganas, incluso cuando empatas significa que has perdido!!
Ahora se pasan el día completo en las redes sociales, inexplicablemente deberían hablar de lo divino pero cuelgan hermosas frases humanistas y las van alternando con frases bíblicas. No sé si llamarlo evolución o decadencia. Es un hecho que ellos abaratan costos, con una simple conexión a internet ya pueden ir y hacer discípulos. ¿qué será lo próximo? Un templo virtual en Facebook? ¿diezmos por PayPal? ¿Santa Cena multiconferencia VoIP? ¿Venta de Kits autobautizantes?, Cajitas de pastillas placebo para una sanación exitosa?, ¿Manos de silicona, para autoimponerse las manos? ¿el remolineando en karaoke?, ¿manual para alcanzar el éxtasis danzando? ¿exorcismos por webCam?...

Estas empresas religiosas o institucionalizadas lo tienen todo muy bien pensado y nunca te dicen toda la verdad, son buenos vendedores, últimamente incluso demasiado audiovisuales, lo malo es que como buenos vendedores que son, siempre parecerá que te están haciendo un favor y evitarán hablarte de las garantías.